La solución al conflicto del Ingenio de Puga está en suspenso

El Ingenio de Puga, factoría procesadora de caña para enseguida obtener azúcar refinada, es una empresa que durante muchos años ha provocado desarrollo económico en la comunidad del poblado Francisco I. Madero, municipio de Tepic, a grado sumo que cantidad de personas del lugar han logrado título profesional, mediante estudios de carrera universitaria.

El apunte es de José Pilar Escalante Hernández, quien es vívido ejemplo al haber obtenido el grado académico de abogado. Como obrero entregó al ingenio su fuerza de trabajo durante 20 años. “Gracias al ingenio y a la mediación sindical se han formado miles, no cientos, miles de profesionistas con alto valor científico y de mucha utilidad para la sociedad que se han diseminado por el país, algunos; otros, desarrollan actividad en nuestra entidad. Hay gente de ciencia, médicos, ingenieros, maestros, medio artístico, literatura, sacerdotes, políticos, en todas las actividades sociales y humanas hay personajes muy importantes que han destacado, que se han formado con base en becas, apoyos, y gracias al entorno económico generado por el Ingenio de Puga”.

Cuando se le requiere a José Pilar Escalante Hernández explique cuáles son los requisitos para como trabajador ingresar al Ingenio de Puga, sostiene que fundamental es haber cursado la instrucción educativa básica, por consecuencia saber leer y escribir, y al interior obtener capacitación para mover equipo y maquinaria. “Por fortuna, el 95% del personal, es gente muy preparada, incluso con estudios profesionales, que desarrollan trabajo como cualquier obrero. Los mandos altos y medios en áreas departamentales deben acreditar con documento el perfil técnico. Los trabajadores de confianza, definitivamente, deben autentificar, por ejemplo, capacidad en computación, contaduría, administración. En sí, toda la gente que trabaja en el Ingenio de Puga, está sumamente preparada”.

Calcula una cifra cercana a los mil trabajadores en las diversas áreas cuando el Ingenio de Puga se encuentra en zafra, mientras que dos mil 500 son los productores de caña de los diversos municipios de la entidad, abastecedores de la factoría que bien tiene 400 años de existencia.

Existe entre miles de personas, conectadas de alguna manera con la factoría, inusitada alegría porque se ha confirmado, a través de pruebas, que el Ingenio de Puga reiniciará actividad de producción. “Como en el Vaticano, ya hay humo blanco, ello nos da la certeza que volverá a operar”.

Es entonces que Pilar Escalante evidencia su perfil crítico al señalar que “si el ingenio no laboró en las últimas dos zafras, ello tiene que ver con fuertes intereses económicos, pero realmente a fondo desconocemos a quiénes obedecen esos intereses. De entrada, empresarios y gobierno tienen mucho de culpa. Quedan exonerados los dirigentes porque están supeditados a las decisiones de empresarios y gobernantes. Los temas de la caña y azúcar son de índole social y económico, en los que casi nada influyen los obreros y campesinos productores”.

En varios ejidos de los diferentes municipios colindantes al ingenio, se observa en buena cantidad de hectáreas que la plantación de caña fue suprimida por cultivo de agave, observación hecha al declarante.

Pilar Escalante, tras afirmar al entrevistador que la declaración siguiente es de su estricta responsabilidad, espetó:

“El tema del agave fue provocado. Los intereses de los agaveros superaron los de los cañeros. Es lo que creo, no tengo documentos al respecto, vinieron los agaveros a desplazar el cultivo de la caña de manera concertada con los dueños del ingenio y el gobierno, con las consecuencias tan graves como el posible cierre del ingenio”.

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Redacción
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