En Nayarit, aproximadamente 70 por ciento de las personas privadas de la libertad que concluyen su proceso en los centros de reinserción social consigue reincorporarse a la sociedad y al ámbito laboral, de acuerdo con información proporcionada por autoridades penitenciarias.
Actualmente, el estado cuenta con más de 4 mil personas privadas de la libertad en sus centros de reinserción social, tanto para hombres como para mujeres. Ante esta situación, los programas de reinserción buscan que quienes se encuentran internos puedan adquirir conocimientos y desarrollar habilidades que les sean útiles una vez que recuperen su libertad.
De acuerdo con las autoridades, alrededor de siete de cada 10 personas logran integrarse nuevamente a la vida social y productiva. Algunas lo hacen mediante la incorporación a empresas, mientras que otras encuentran oportunidades a través de proyectos y actividades productivas que desarrollaron durante su permanencia en los centros penitenciarios.
Como parte de estos programas se realizan exposiciones, festivales y diferentes actividades en las que las personas privadas de la libertad pueden mostrar los productos que elaboran y las capacidades que han adquirido. La intención es que la reinserción no se limite al cumplimiento de una sentencia, sino que también les permita contar con herramientas para generar ingresos y comenzar una nueva etapa al recuperar su libertad.
Capacitación para regresar al mercado laboral
Entre las actividades que se promueven dentro de los centros de reinserción se encuentran la carpintería, electricidad y otros oficios, con los cuales se busca que las personas internas desarrollen conocimientos que posteriormente puedan aprovechar para obtener un empleo o iniciar alguna actividad productiva.
Además de representar una forma de preparación para el ámbito laboral, estas actividades permiten que las personas privadas de la libertad mantengan contacto con distintos sectores de la sociedad y puedan demostrar las habilidades adquiridas durante su proceso de reinserción.
Sin embargo, uno de los principales desafíos continúa siendo conseguir que empresas y sociedad brinden oportunidades laborales a quienes ya cumplieron con su proceso y buscan reincorporarse a la vida fuera de los centros penitenciarios.
Las autoridades consideran que fortalecer la capacitación, el trabajo y las actividades productivas es fundamental para facilitar una reintegración efectiva y disminuir el riesgo de reincidencia.
Con más de 4 mil personas actualmente privadas de la libertad en Nayarit, los programas de reinserción representan una parte importante de la estrategia penitenciaria estatal, especialmente para quienes se encuentran próximos a recuperar su libertad.





