Personas adultas mayores de Tepic enfrentan situaciones de violencia familiar, abandono y abuso económico por parte de sus propios familiares, incluidos hijos y nietos, quienes presuntamente les quitan el dinero que reciben mediante la Pensión para el Bienestar. Esta problemática preocupa a las autoridades debido a la vulnerabilidad de las víctimas y a las dificultades que enfrentan para denunciar a sus agresores.
Miriam Teresa Arrambide Tapia, responsable de Espacio Violeta y coordinadora de Alerta Violeta, informó que durante septiembre se atendieron tres casos relacionados con este tipo de violencia. Entre ellos destacó el de una mujer de edad avanzada cuyo nieto fue encarcelado tras robarle los recursos de su pensión.
La funcionaria explicó que el dinero entregado por el Gobierno federal representa un apoyo fundamental para cubrir necesidades básicas, como alimentación, medicamentos, vivienda y atención médica. Por ello, cuando los beneficiarios son despojados de esos recursos, su estabilidad económica y bienestar pueden verse seriamente afectados.
Uno de los principales obstáculos para atender estos casos es que los presuntos responsables suelen ser personas cercanas a las víctimas. De acuerdo con Arrambide Tapia, algunas personas mayores sienten temor de denunciar por posibles represalias, por depender económicamente de sus familiares o por miedo a quedarse solas.
La situación se vuelve más compleja cuando quienes cometen los abusos también son las personas encargadas de cuidar a los adultos mayores. Esta relación de dependencia puede dificultar que las víctimas soliciten ayuda o informen a las autoridades sobre lo que ocurre dentro de sus hogares.
Arrambide Tapia también informó que, durante un año de trabajo, Espacio Violeta abrió alrededor de 190 expedientes de mujeres víctimas de violencia, de los cuales 50 concluyeron favorablemente. La cifra refleja parte de la labor de atención que se realiza ante distintas formas de violencia que afectan a las mujeres en la entidad.
Ante este panorama, la detección oportuna y el acompañamiento a las personas adultas mayores resultan fundamentales para evitar que continúen los abusos. Las autoridades buscan atender los casos y brindar apoyo a quienes enfrentan violencia dentro de su entorno familiar, especialmente cuando existe dependencia económica o emocional.





