Nayarit respalda la calidad sanitaria de su aguacate

La producción aguacatera de Nayarit quedó en el centro de la discusión luego de que en Michoacán se reportara la supuesta presencia de larvas en cargamentos de fruta provenientes de diferentes estados. Ante los señalamientos, el sector productor nayarita defendió las condiciones sanitarias de sus cultivos y la calidad del producto que se comercializa desde la entidad.

La controversia se originó en la comunidad de San Francisco, perteneciente al municipio michoacano de Peribán, donde agricultores realizaron inspecciones a varios camiones que transportaban aguacate. Durante las revisiones, los inconformes aseguraron haber encontrado organismos que podrían representar un problema fitosanitario, por lo que decidieron impedir el traslado de la mercancía.

Uno de los cargamentos involucrados habría alcanzado aproximadamente 52 toneladas de fruta, cuyo destino era una empacadora de Uruapan para su posterior comercialización en Estados Unidos. Debido a las sospechas sobre su estado sanitario, los productores michoacanos optaron por destruir el producto.

Los acontecimientos provocaron diferencias entre los integrantes del sector aguacatero, particularmente por las acusaciones dirigidas hacia la producción de estados como Nayarit, Jalisco y Colima, sin que los señalamientos representaran por sí mismos una confirmación de contaminación en toda la fruta procedente de esas regiones.

En el caso de Nayarit, existen antecedentes de vigilancia fitosanitaria que respaldan las condiciones de algunas zonas productoras. En septiembre de 2024, Compostela y Amatlán de Cañas obtuvieron el reconocimiento como municipios libres de plagas reglamentadas del aguacatero, después de cumplir con los procedimientos de inspección correspondientes.

La certificación contempla la ausencia de organismos que afectan directamente al cultivo, entre ellos el barrenador grande y pequeño del hueso, además de la palomilla barrenadora. Este reconocimiento constituye un antecedente importante para la actividad agrícola de ambos municipios.

La situación ha generado inquietud entre los productores nayaritas, quienes podrían enfrentar afectaciones en la comercialización de su fruta debido a las sospechas que surgieron en torno a los cargamentos retenidos en Michoacán.

Por ello, la controversia ha puesto sobre la mesa la importancia de que las revisiones sean realizadas mediante procedimientos técnicos y que cualquier señalamiento sobre la presencia de plagas esté respaldado por resultados sanitarios, evitando generalizaciones que puedan perjudicar a productores que cumplen con las medidas de control correspondientes.

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Redacción
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